Costumbres locales de Jordania

Cada pueblo del planeta, y más todavía los pueblos más antiguos, tienen en su haber toda una trayectoria vital que les ha permitido construir maneras eficientes de entenderse con su entorno para así poder sacar el provecho necesario y pertinente a la preservación de sus vidas. Las costumbres locales de Jordania se han ido elaborando en el transcurso de miles de años hasta conformar o ser parte de una cultura que caracteriza a los pueblos de la región.

El modo de vida que cada pueblo ha podido configurar a lo largo de su historia, siempre se ha transmitido de generación en generación y de padres a hijos para terminar convirtiéndose en el conjunto de sus tradiciones y modus vivendi que los define. En el caso de Jordania esto tiene un valor enorme porque el área en donde se encuentra es de las más antiguamente pobladas de todo el globo terráqueo.

La región que en términos antropológicos hoy conocemos como el Creciente Fértil o en términos geopolíticos el Oriente Medio, es la zona en donde dio sus primeros pasos la civilización es decir, es la zona en la que han hecho sus vidas, las sociedades más antiguas de la historia de la humanidad. Entre estas sociedades se encuentra esta que hoy por los avatares de la historia y la política, se ha dado en llamar el Reino Hachemi de Jordania.

Esta nación está definida por ser una cultura y una sociedad característicamente árabe es decir, una nación que forma parte del amplio espectro cultural de esas sociedades que aprendieron a hacer sus vidas a las orillas del desierto. Sus viviendas, vestidos, modos de alimentarse, su economía están perfectamente adaptados a las condiciones que impone el duro hábitat dentro del cual se han desarrollado durante tantísimo tiempo.

Al día de hoy, encontrarse con el país, su gente y la cultura de Jordania pasa por emprender una suerte de interacción con el pueblo jordano y sus tradiciones, que te va a dejar la más grata de las impresiones. Entrar en comunicación con los jordanos resulta en una experiencia inolvidable que no te va a dejar decepcionado. Si viajas al Reino Hachemi de Jordania, no puedes conformarte con visitar sus restos históricos, necesitas involucrarte con la gente.

Al iniciar tu viaje a Jordania, no debes ignorar o dejar de lado la posibilidad de formar parte y experimentar la mayor cantidad de rasgos de la cultura local. Para los jordanos sería un verdadero placer ofrecerte alojamiento en sus casas. Probar los alimentos habituales de una familia jordana bien sea en una ciudad del interior o en alguno de sus pueblos sería una de las mejores experiencias que pudieras vivir y habrás podido conocer a la genuina Jordania.

La gente y las costumbres locales de Jordania

La gente que puebla el mundo árabe suele ser gente muy conversadora, amistosa y generosa. Sus costumbres están tremendamente arraigadas en su interior y son muy respetuosos de su cultura, pero saben comprender y disculpar los atrevimientos en los que por desconocimiento, la gente que los visita del extranjero suele caer. Aceptan con una sonrisa que te equivoques cuando aplicas sus normas protocolares, saben que la inocencia detrás de tus actuaciones.

Los jordanos se sienten muy contentos cuando ven que haces el esfuerzo por respetar y hasta reproducir sus costumbres particulares, ese gesto te hará ganar su benevolencia y simpatía. Un muy buen momento para iniciarte en el conocimiento de la cultura y las costumbres de los jordanos es a la hora de tomarte con ellos una taza de té (su infaltable bebida) o de café si es la que prefieres.

A los jordanos les gustan las visitas, aceptan de buena gana la presencia de extranjeros en sus viviendas. Si visitas una familia jordana en algún pueblo del interior, en las zonas lejanas a las ciudades grandes, verás en su estado más puro las costumbres jordanas. Por ejemplo verás que la familia separa a los hombres de las mujeres y te puede mover a risa que tu mujer sea vista como una suerte de hombre honorario, es decir, que sea aceptada en el núcleo social.

costumbres en la ciudad de jordania

La primera frase que recibes de un jordano cuando visitas su casa es la expresión ¡ahlan wa sahlan! que traduce en forma sencilla y directa la expresión occidental ¡bienvenido! Otra manera de traducir o entender esa hermosa expresión árabe es verla como “siéntete a gusto, como parte de la familia”. Esta frase te da una idea del modo tan gentil como los jordanos atienden y tratan a quienes les visitan; es una vieja frase y costumbre de los beduinos.

Esa muestra de afecto que suele llamarse hospitalidad y generosidad en el Mundo Occidental representa un patrón de comportamiento natural y permanente entre los jordanos y los árabes en general. Tales gestos están profundamente arraigados en ellos en razón de los enormes rigores de la vida en el desierto, severas condiciones de vida que demandan solidaridad permanente entre viajeros y visitantes eventuales.

La amabilidad de los jordanos tiene siglos y siglos de existencia, recuerda que este pueblo desciende de antiquísimas comunidades de emigrantes que se desplazaban por los desiertos y pueblos del mundo antiguo: los beduinos, son ellos las gentes que vivían originalmente en los desiertos y transitaban por todo el territorio bien fuese comerciando con otros pueblos o también guerreando con ellos cuando la realidad se lo imponía.

De una cultura nómada a una sociedad sedentaria

Puede decirse que la condición de nómadas forma parte del inconsciente de todos los árabes y por supuesto, de los jordanos. Durante miles de años deambularon por las arenas de los desiertos en caravanas de comerciantes trasladándose de oasis en oasis y de pueblo en pueblo y así se fueron diseminando a lo largo y ancho de todo el Creciente Fértil. Pero para muchos pueblos llegó una hora en la que necesitaron establecerse y asentarse y hoy son otra sociedad.

Hoy en día existe en Jordania una cantidad muy numerosa de pueblos y ciudades en las que finalmente se asentaron muchas de las antiguas comunidades de beduinos. Antes errantes perpetuos, aprendieron a vivir en un mismo lugar sin perder su identidad y desde entonces han preservado su cultura originaria aunque ahora vivan en conglomerados urbanos que están ayudando a borrar su imagen de pueblo en constante movimiento.

La vida y costumbres de los pobladores originarios de los desiertos han tenido que modificarse forzosamente con el transcurso del tiempo. Han dejado de ser en su mayoría, pastores de cabras, ovejas y hasta camellos y se han convertido en trabajadores de las industrias modernas, funcionarios de la administración pública, hospedadores permanentes de visitantes, operadores turísticos, profesores, médicos profesionales, etc., etc. La vida moderna los ha atrapado.

Y es que la vida del desierto por más nostálgica que sea, sigue siendo muy dura y exigente. Temperaturas diurnas muy altas, temperaturas nocturnas proporcionalmente bajas, animales ponzoñosos, camas incómodas, una sed permanente y la falta de agua sana y segura pesan mucho en el ánimo por más que la gente ame al desierto. Por otro lado, no hay rincón de Jordania que no haya penetrado la vida moderna con sus novedades y comodidades.

costumbre y tradicion en jordania

Sin embargo, las costumbres y tradiciones aún pesan ¡y mucho! en la mentalidad y maneras de vivir del pueblo jordano. Por ejemplo la amabilidad, la cortesía, los buenos modales tradicionales continúan presenten en el día a día de la gente de Jordania. El mundo jordano está repleto de normas de comportamiento que todos cumplen sin siquiera pensar en ellas. Desde el saludo hasta el modo y orden en que se sirve la comida. Esa es su identidad nacional.

Si hay un rasgo en el que se destacan los jordanos, y este es también una herencia que les viene de su vida en el desierto, es en el respeto y amor que profesan por los ancianos, los jefes (jeques) naturales y por los dirigentes del país. Para ellos, respetar a la familia real es valor muy cuidado porque se considera o se sabe, que la familia Hachemi desciende directamente del profeta Mahoma y el profeta es su máximo líder religioso y político.

La familia real y la moderna Jordania

Una razón por la que adicionalmente se respeta y admira a la familia real jordana es por el impulso que desde hace décadas le han venido dando a la modernización de la vida en Jordania. Gracias a la gestión de los últimos monarcas Jordania es considerada hoy en día como una sociedad de una gran desarrollo humano. La calidad de vida en el reino se ha elevado considerablemente, faltan cosas por actualizar pero están trabajando en ello.

Para los jordanos los esfuerzos de la casa real representan una suerte de momento híbrido entre su forma tradicional de vida y los aspectos agradables de la modernidad. Los jordanos siguen contentos de la existencia de la familia real a la par de las innovaciones que ella ha introducido en su vida cotidiana. La modernidad actual no está reñida para los jordanos con sus valores y tradiciones islámicas.

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